Me preguntas en qué pensaba Antes de que fuéramos amantes. La respuesta es simple. Antes de conocerte No tenía nada en qué pensar.
VI
Sólo tú y yo. En nuestra pequeña casa Lejos de todos, Lejos del mundo, Sólo el sonido del agua sobre la piedra. Entonces te digo “Escucha. Oye al viento en los árboles”.
VII
Hacer el amor contigo Es como beber agua de mar. Entre más bebo Más sedienta estoy, Hasta que nada pueda apagar mi sed Sino beberme el mar entero.
XV
Porque sueño Contigo cada noche, Mis solitarios días Sólo son sueños.
XVIII
Fuegos Arden en mi corazón. No hay humo. Nadie sabe.
XXIV
Cada mañana, despierto A solas, soñando que mi Brazo es tu dulce carne Presionando mis labios.
XLVI
Emitiendo un haz de luz Inundado de luz por dentro, Nuestro amor fue oscurecido por Fuerzas que venían de afuera.
LI
¿Me tomaste porque me amabas? ¿Me tomaste sin amor? ¿O acaso sólo me tomaste Para experimentar con mi corazón?
LV
La noche es demasiado larga para el insomne. El camino demasiado largo para los pies llagados. La vida demasiado larga para una mujer Vuelta loca por la pasión. ¿Por qué encontré un guía tan malvado En los torcidos senderos del amor?
LIX
Odio esta sombra de fantasma Bajo la luna llena. Paso mis dedos a través de mi cabello encanecido, Y me sorprendo, ¿cómo es que me he puesto tan flaca?
Poemas de Kenneth Rexroth traducidos por Gloria Gervitz